30 de Enero del 2026 | Entrevistas
“Locutor Nacional me ayudó a descubrir una pasión que no sabía que tenía”
Locutor Nacional es una de las ofertas académicas del Instituto Montoya que acerca a los estudiantes al mundo de los Medios de Comunicación, tanto nuevos como tradicionales. Leonardo Fernández, después de haber recorrido los tres años de la carrera, que se dicta en convenio de adscripción con el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER) de Buenos Aires, reflexiona sobre lo aprendido, no solo para su profesión, sino también para la vida. Durante su paso por el ISARM, condujo programas como “Random” y “Los Amigos de Platón”, que se emiten por Radio Educativa Montoya (REdM). Ya recibido, hoy trabaja en importantes noticieros de televisión y programas de radio.
InfoMontoya: ¿Cómo y por qué decidiste estudiar la carrera de Locutor Nacional en el Instituto Montoya?
La verdad es que no fue algo que tuviera en mente desde el principio. Después de terminar la escuela secundaria, comencé a estudiar Psicología en Córdoba… No me iba bien, pero me gustaba mucho la carrera y todavía hoy me interesa.
El tema es que por distintas situaciones familiares y personales, con mi mamá decidimos cambiar de aire. En ese contexto, elegí cambiar de carrera. Era marzo de 2021, me acuerdo perfecto. Ya no había muchas opciones con inscripción abierta, hasta que llegué a la página del Instituto Montoya y vi que todavía estaba a tiempo de anotarme en algunas carreras.
Me llamaron la atención Educación Física y Productor y Director para Radio y Televisión, porque sentía que tenía afinidad. Por un lado, siempre me gustó el deporte y, por otro lado, mientras estudiaba Psicología había ayudado a amigos con producciones audiovisuales y estaba bastante metido en ese mundo.
Después me comentaron que también existía la carrera de Locutor Nacional. Eso despertó mi curiosidad, así que me derivaron con la Coordinación de la Carrera… Me inscribí y me encantó. Porque encima era una carrera que ni siquiera sabía que existía.
InfoMontoya: ¿Qué fue lo que más te gustó de la carrera?
La novedad. Aunque para ese momento ya había hablado en público varias veces, en distintos eventos, no sabía que existía la carrera de Locutor Nacional. Para mí, la locución era solo una herramienta, algo complementario, como decir: “El destornillador para un electricista”… Cuando entré fue una locura, porque empecé a descubrir un montón de cosas nuevas. Ahí entendí que la locución era mucho más de lo que imaginaba. Y la verdad es que me encantó, me voló la cabeza.
InfoMontoya: ¿Y qué recordás de tu paso por el Instituto Montoya?
Sinceramente, el grupo humano. Porque una carrera puede ser muy buena, pero si no tenés buenos compañeros, se hace difícil. Tuve la suerte de compartir con un grupo increíble, personas muy distintas entre sí, con ideas y miradas diferentes. También tuve profesores que me enseñaron muchísimo, en áreas muy variadas y despertaron mi curiosidad. Hoy puedo decir que Locutor Nacional me dio muchas oportunidades y, además, me ayudó a descubrir una pasión que no sabía que tenía.
InfoMontoya: ¿Qué aprendiste de manera puntual durante la carrera?
Algo clave para mí fue aprender a improvisar. Al principio era muy estructurado. En los primeros años escribía todo, incluso las risas en los guiones… Pero con el tiempo aprendí a soltarme, a disfrutar de los nervios y aceptar que las cosas no siempre salen como uno las planea.
La carrera no solo te enseña a hablar o leer bien, sino también a conducir programas de radio y televisión, hacer podcast, producir contenidos, y trabajar en equipo. En mi caso, lo más valioso fue aprender a disfrutar del proceso, incluso cuando algo no sale como esperaba. Eso hoy me sirve muchísimo.
InfoMontoya: ¿Lo aprendido te sirvió para trabajar en los medios?
La carrera de Locutor Nacional me enseñó a comunicar a través de la voz. Aprendí a ordenar las frases para que sean claras, a darle importancia a cada palabra, a usar las pausas, los silencios y los distintos tonos de voz. Descubrir todo el potencial de la voz no es fácil, y la carrera te acompaña en ese camino. También gané confianza en mí mismo. A veces todavía dudo, pero quienes trabajan conmigo me dicen que transmito seguridad, y eso es algo que valoro mucho.
InfoMontoya: ¿Qué diferencia creés que hace estudiar en el Instituto Montoya?
Yo estuve en una universidad antes, y la diferencia se nota. En muchos lugares sos solo un número. En el Montoya no pasa eso. Hay un acompañamiento real, tanto de docentes como de no docentes. Te conocen, te llaman por tu nombre, se preocupan por cómo estás y por lo que necesitás. Ese acompañamiento es lo que realmente marca la diferencia.
InfoMontoya: ¿Qué consejo les darías a quienes quieran estudiar Locutor Nacional?
Les diría que no se cierren solo a lo que dicen los docentes. Que tomen sus palabras como ejemplos y posibilidades, no como límites. Y que, una vez recibidos, busquen su propio estilo, su impronta. La locución es un camino que se parece mucho al arte. Y como todo arte, hay que disfrutarlo. Disfrutar de estudiar, de aprender y de hacer locución.
